Cobró 1 millón por este invento y nadie sabe usarlo ¡Aquí te explicamos!
En realidad la vida sería
muy complicada sin los jóvenes emprendedores que se dedican a facilitarnos muchísimas
cosas. Lo curioso es que muchas veces no
logramos descifrar sus inventos aun teniéndolos frente a nuestras narices y
conviviendo casi a diario con ellos.
Cada
vez sucede con más frecuencia el que adquiramos productos que verdaderamente no
sabemos para que nos sirven o que nos facilitarán, pero
lo hacemos por el hecho de estar al ¨último
grito de la moda¨, por tendencia o porque muchas personas lo adquirieron
ya.
Lo
cierto es que todos los objetos fueron creados con un fin específico, aunque
el uso de algunos definitivamente termina sorprendiéndonos. Creo que nadie
inventaría nada que no tuviera un fin concreto, en primera porque sería una pérdida
de tiempo y de dinero el promocionarlo y en segunda porque finalmente nadie
estaría interesado en comprarlo.
Y hablando de productos ¨raros¨, traemos para ti uno que muchos
(y me incluyo) desconocemos su utilidad y sin embargo, para los que hemos viajado en autobús hemos estado en contacto con él,
desconociendo por completo para qué nos sirve y el beneficio que nos trae. Lo vemos
como un objeto ¨común¨ si una función
concreta, nada más y nada menos te estamos hablando de las fundas de asientos de los autobuses.
¿Cuál
es la verdadera utilidad de estas fundas? La gran mayoría creíamos
que estas fundas eran para la protección del asiento, para evitar manchas o algún
otro daño o para poner algún tipo de publicidad en ellas, pues al parecer
siempre son de color blanco. Son muy pocos los que conocen verdaderamente su
uso, y los que no, aquí te lo explicaremos.
La
grandiosa utilidad de estas fundas es sostener la cabeza del pasajero a lo largo
de los viajes. Cuando los viajes suelen ser muy largos, las
personas a las que no les apetece ver la televisión, leer, escuchar música o ir
viendo el paisaje, suelen preferir dormir en el camino, así este se les hace más
corto literalmente. Este invento se creó ya que cuando dormimos nuestra cabeza
suele balancearse de un lado a otro con el movimiento del autobús, lo que de
manera indeseable podría provocar un dislocamiento, lesiones o latigazos
vertebrales. Cada viaje se debe cambiar esta funda por una limpia .
Lo
cierto es que lamentablemente estas fundas no reciben la higiene necesaria y
somos miles de personas los que ponemos nuestra cabeza en ellas y
con ello miles de bacterias se van acumulando, lo que al hacer uso de ellas y
no contar con la higiene necesaria, podríamos adquirir una enfermedad o infección
en la piel. Lo más factible sería que
estas fundas fueran diseñadas en material desechable y se cambiaran entre
viaje y viaje, a fin de que estas fueran de uso personal y las personas
verdaderamente hicieran uso de ellas, más posiblemente esto no llegue a suceder
por la cuestión de la inversión. Así que a la próxima que viajes en autobús,
recordaras el uso que tiene la funda en donde has recargado tu cabeza y podrás
compartir la información con tu acompañante.
Cobró 1 millón por este invento y nadie sabe usarlo ¡Aquí te explicamos!
Reviewed by Samantha Olivares
on
11:56:00
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