La carta viral de una madre que no le interesa que sus hijos vayan a la universidad
Sin duda alguna los padres siempre querrán lo mejor
para sus hijos; que estén sanos, que vistan bien, que se alimenten bien y por
supuesto, que reciban educación para que sean alguien en la vida. Sin embargo,
tal parece que no todos quieren lo mismo para sus hijos y es que una madre
rompió con el estereotipo de padres y la carta que les hizo a sus
hijos se volvió viral en unos cuantos días debido a su forma de pensar, que por cierto nos ha encantado.
La
columnista llamada Cathy
Brown es la autora de dicha
carta, decidió escribirla a raíz de que sus hijos están
atravesando la adolescencia y pronto llegarán a una dura etapa: la adultez, en la cual deberán tomar una serie de decisiones. Lo que
causó revuelo en internet fue su contenido, ¿quieres
saber qué dice? Continúa leyendo.
Les sorprenderá lo que les diré, pero
sinceramente no tengo interés en que vayan a la Universidad. Inclusive hay una
parte de mí que desea que hagan lo que ustedes quieran, menos eso. Les confieso
que me sentiría mejor si decidieran viajar de mochilero o tal vez que iniciaran
un negocio de lo que sea o fueran voluntarios en alguna parte del mundo, todo
menos la universidad.
Lo sé, es sorprendente que una madre diga
esto, pero antes de eso también soy ex obsesionada con ser la más
sobresaliente. Tal vez hoy lo vean difícil imaginarme así, pero en mis tiempos de
universitaria era un ratón de biblioteca que se decepcionaba profundamente si
recibía cualquier cosa menos de un ¨Excelente¨ o una estrella dorada.
Déjenme decirles que su madre fue a la
universidad y logró conseguir ese papel tan añorado, el que según le abriría
muchas puertas, con ello les afirmo que no importa una mierda la educación que
recibí respecto a mi potencial y valor para la sociedad.
Bien, ahora déjenme asegurarles algo mis tres
hermosos hijos, ustedes son los niños más brillantes, inteligentes, bondadosos,
apasionados y auténticos que conozco. Pero, he de decirles con toda la sinceridad
que hay en mi corazón que también son los tres mayores dolores en el trasero
que he tenido que criar, con su deseo de cuestionar todo (incluyéndome a mí,
miles de veces al día), y su feroz independencia que deja claro que no me
necesitan tanto -y no cambiaría eso por nada del mundo. Deseo con toda mi alma que cuando sean mayores tomen decisiones conscientes para resguardar estas
características. Sin duda mis niños, ustedes son geniales.
Por otra parte, no tolero la
idea de que se inscriban sólo porque se supone que es lo que deben de hacer
porque todo mundo lo hace, esa idea de gastar y gastar dinero y esperar encajar
en un sistema en que su educación está en los confines de una habitación me
hace encogerme hasta mi núcleo.
Y es que es una ridiculez que un simple papel
y una fiesta al finalizar todo el curso te hagan sentir que ya vales la pena.
Ustedes valen muchísimo más que eso, ¡son grandiosos! Grábense y por favor, no
se subestimen porque ustedes saben perfectamente que las oportunidades para
educarse a sí mismos son absolutamente ilimitadas.
La gran mayoría asiste a la universidad para
hacer felices a los padres porque finalmente es lo que esperan que hagamos al
crecer y sólo para hacerlos sentir que su papel de padres lo han hecho bien. Sin
embargo, yo soy la excepción, no decidan ir a la universidad por mí, sólo
porque sienten que con ello me harán sentir orgullosa, ya estoy orgullosa de
ustedes sin necesidad de que me entreguen ningún papel, que les quede claro.
Claro, debo mencionar que si desean ser
médico, abogado, profesor de primaria o algo por el estilo, sí, si deberán
asistir a la universidad. Y si sólo desean ir por la experiencia, realmente yo
no me opondré. Por mi parte no se los exigiré, deseo que lo hagan cuando se
sientan realmente entusiasmados por asistir, listos y preparados y ustedes
eligen a qué edad es eso.
No me considero una mala madre por darme
igual si mis hijos asisten a la universidad o no, mi deseo anhelado para su
educación es éste:
No importa que lo que deseen realizar sea
extremadamente loco, sólo deseo que lo que hagan lo realicen con verdadera
pasión y amor. Deseo que abusen de la locura y sigan sus impulsos, que en algún
momento decidan ir tras quien conocieron hace poco y charlaron durante 10
minutos pero que eso fue suficiente para que no pudiera salir de tu mente y
deseo también que les rompan el corazón al menos una vez en la vida, sólo así
sabrán su tamaño y la resistencia de este y aprenderán a valorar los demás
corazones.
Deseo que con el tiempo se den cuenta de que
hay un millón de maneras de apoyarse financieramente y muchas veces ni siquiera
es necesario asistir a la universidad, además, deseo también que les importe muy
poco lo que los demás piensen de sus opciones profesionales. Si criar borregos,
ser jardineros o estilistas o tal vez vender sombrillas en alguna playa les
hace sentir felices de levantarse cada día para ir a trabajar, rock on. Espero
que tengan el auto respeto y el valor para renunciar en el momento en que
empiecen a sentir que se están muriendo dentro energéticamente.
Espero que aprendan de todo en la vida, que nunca
pierdan la ocurrencia y espontaneidad. Que por más tonta que parezca una acción
o decisión, decidan arriesgarse y preguntarse “¿y por qué diablos no?”, esa es
una razón completamente válida.
Aprendan a no matar buenas ideas por pensar
demasiado. El hacer locuras es parte del ser humano, son las mismas que nos dan
las mejores lecciones de vida y yo quiero que ustedes vivan.
También deseo que con los años y las
experiencias, su amor por los libros aumente, que lean no por obligación sino
por placer. También, que aprendan a dar la bienvenida a los tiempos difíciles
con la confianza y el coraje de un guerrero. Que reciban cada experiencia o
cada momento malo como una lección y que de ella tomen lo mejor. Que se
arriesguen, que se la jueguen pero sobre todo ¡vivan!
Deseo que experimenten el placer de hacer
felices a los demás, que no se olviden de la importancia de los detalles, de
los modales y a ustedes mis querido varoncitos, que nunca olviden la
caballerosidad. Espero que conozcan muchas personas y que siempre se rodeen de
gente excepcional. Que hagan grandes amigos y se arriesguen a vivir grandes
amores.
Deseo que en la vida ganen y
pierdan, pues sólo así sabrán el valor de las cosas y de los momentos. Y que al
perder, sepan aceptar su derrota pero no se queden así, que luchen por
obtenerlo nuevamente pero que les quede el aprendizaje de que todo va y viene.
No se olviden de ponerse retos cada día, sean
constantes en lo que realizan, salgan de la zona de confort y disfruten de cada
día que les regala vida, no importa que la experiencia sea buena o mala, tómenlo
como un aprendizaje que los hará crecer y les servirá en un futuro para no
cometer los mismos errores, continúen cuestionando todo (inclusive a mi). Actúen
con bondad y nunca con malicia, concienticen todo lo que realizan y déjense
guiar por ese pequeño sentimiento dentro que les deja saber que están en llamas
y felices de estar vivos, estarán bien, se los aseguro y eso hará que también yo
lo esté.
No busquen una calificación o ser aceptados
por los demás si el precio es dejar de ser quienes desean. No se atrapen en
certificados o en lo que la sociedad les dice que es lo “correcto”, eso es
basura. Sean auténticos, independientes, libres, evolucionen y revolucionen,
Sean un gran pensador fabuloso, magnificas personas. Sean absurdos,
irracionales pero muy, muy apasionados.
Y por favor, esto que les pediré deben
cumplirlo al pie de la letra; no lleguen al final de su vida sin historias que
contarle a sus nietos, de esas que ellos no puedan creer por lo extrañas y fantásticas
que parecen. Sepan que hay gran valor, grandes lecciones, en solamente vivir
una vida interesante y verdadera para uno mismo, sin importar qué camino te
lleve abajo y sin importar el que dirá de la gente que lo único que busca es
joder a los demás. Son libres de hacer lo que más deseen y amen, si su deseo es
ir a la universidad los apoyaré, pero si no lo es, también lo haré, para mí
siempre serán mi orgullo decidan lo que decidan hacer.”
Con amor,
mamá.
Cuan cierto es que cada cabeza es un mundo, pero al menos a mi, el pensamiento de esta madre me ha encantado, ¿qué te pareció a ti?
Ayúdanos a que esta carta continúe haciéndose viral para que todos los padres la lean y den su punto de vista, no olvides compartir en tu muro. :)
La carta viral de una madre que no le interesa que sus hijos vayan a la universidad
Reviewed by Samantha Olivares
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