Los 4 excesos de la educación moderna que trastornan a los niños
Si tienes hijos no te puedes perder esta información.
Si nos remontamos a la época de nuestros abuelos, debemos rescatar que en dicho tiempo la vida era muy dura, lo poco que se tenía se conseguía con mucho sacrificio, pero eso poco era muy bien valorado tanto por pequeños como por adultos. Eran muy escasas las personas que podían darse un lujo, en realidad la gran mayoría de las familias sólo tenían lo indispensable y los más pequeños del hogar, eran muy conscientes de ello, tanto del esfuerzo que hacían los papás, como el valor, la importancia y el cuidado de las cosas.
Si nos remontamos a la época de nuestros abuelos, debemos rescatar que en dicho tiempo la vida era muy dura, lo poco que se tenía se conseguía con mucho sacrificio, pero eso poco era muy bien valorado tanto por pequeños como por adultos. Eran muy escasas las personas que podían darse un lujo, en realidad la gran mayoría de las familias sólo tenían lo indispensable y los más pequeños del hogar, eran muy conscientes de ello, tanto del esfuerzo que hacían los papás, como el valor, la importancia y el cuidado de las cosas.
En la actualidad, todo es diferente, mucha agua ha
corrido bajo el puente desde entonces y nos hemos convertido en personas más sofisticadas.
Ahora los lujos están más presentes, creo
que a todos nos gusta tener muchas opciones e intentamos que nuestros hijos
tengan todo lo que desean, inclusive mucho más de lo que está a nuestro alcance.
Sin embargo, a veces no nos damos cuenta de que al darles todo a manos llenas,
propiciamos un ambiente en el que pueden proliferar los trastornos mentales. Esto
no lo sabías ¿cierto?
Recientemente ha sido posible demostrar que un
exceso de estrés durante la infancia, puede
aumentar las probabilidades de que los niños desarrollen problemas
psicológicos. Así, un niño sistemático puede ser empujado a desarrollar un
comportamiento obsesivo y un pequeño soñador puede perder su capacidad para concentrarse.
El profesor y orientador Kim Payne, llevó a cabo un
experimento realmente bueno, en el simplificaron la vida de los niños
diagnosticados con un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Aproximadamente en cinco meses, casi el 70%
de estos pequeños habían pasado de ser disfuncionales a ser clínicamente
funcionales. Inclusive, llegaron a mostrar un aumento del casi 40% en sus
aptitudes académicas y cognitivas, efecto que el medicamento conocido como
Ritalin no pudo igualar.
Los resultados son increíblemente reveladores y un
poco atemorizantes, pues hace que los padres se cuestionen sobre si les están otorgando
un entorno sano desde el punto de vista mental y emocional.
La interrogante aquí sería: ¿Qué estamos haciendo mal y cómo podemos arreglarlo?
¿Cuándo mucho se convierte en demasiado?
Payne trabajó como voluntario en los campos de
refugiados, en él, lidió con niños que sufrían estrés postraumático. Payne pudo observar que estos niños se
mostraban hiperactivos, nerviosos y continuamente expectantes, como si algo
malo fuera a ocurrir en cualquier momento. Además, eran sumamente cautelosos,
tal parece que habían perdido la curiosidad innata de los niños.
Después, el profesor pudo darse cuenta de que
muchos de los niños que mostraban necesitarlo, tenían las mismas actitudes que los niños que venían de países en
guerra. Sin embargo, lo más raro fue que precisamente estos niños vivían en
Inglaterra, por lo que su entorno era completamente seguro. Entonces, lo
realmente preocupante es: ¿por qué los niños
mostraban síntomas típicos del estrés postraumático?
A simple vista podemos observar que los niños de
nuestra sociedad actual están seguros desde el punto de vista físico, sin
embargo, mentalmente están viviendo en
un entorno similar al que se produce en las zonas de conflictos armados, como
si su vida peligrara, ¿extraño no? La respuesta que se le ha dado a ello es que
están expuestos a demasiados estímulos que provoca un estrés que se va
acumulando, esto en algún momento obliga a los niños a desarrollar estrategias
para sentirse a salvo.
También es bueno destacar que los niños de hoy
tienen a la mano un sinfín de información que no siempre son capaces de
procesar. La mayoría de las veces se ven
obligados a crecer deprisa, sobretodo cuando los adultos colocan demasiadas
expectativas sobre ellos, otras veces porque les hacen asumir roles que en
realidad no les corresponden ni van de acuerdo a su edad. Por tales motivos,
suele pasar que el cerebro de los pequeños que aún no ha alcanzado una madurez,
sea incapaz de seguir el ritmo que impone la nueva educación, produciendo así
un terrible estrés y obteniendo consecuencias muy negativas.
¿Alguna vez has escuchado hablar de los cuatro
pilares del exceso? Aquí te los presentamos.
Los padres
evidentemente siempre querrán darle lo mejor a sus hijos. Y por ello, siempre suelen
darles más de lo debido. Es por eso que hemos puesto en práctica un modelo de
hiperpaternidad, nos hemos convertido en padres
helicóptero que obligan a sus hijos a participar en una
infinidad de actividades que según nosotros, los ayudarán a tener un mejor
futuro.
No conformes con ello, las habitaciones de los
pequeños suelen estar repletas de juguetes, de libros, de videojuegos, entre
otros, como si todo lo fuera a usar realmente. A veces lo que los padres les dan a sus hijos es demasiado y eso
termina abrumando a los niños aunque no lo crean. Como resultado a esto,
los niños terminan jugando de manera superficial, fácilmente pierden el interés
por los juguetes y por su entorno y no desarrollan su imaginación.
Debido a ello, Payne afirma que los cuatro pilares del exceso sobre los
cuales se erige la educación actual de los niños son:
1. Demasiada información
2. Demasiada velocidad
3. Demasiadas cosas
4. Demasiadas opciones
Cuando abrumas de tal forma a los niños, les quitas
la oportunidad de explorar, reflexionar y liberar las tensiones cotidianas. El tener demasiadas opciones hace que
erosione su libertad y les robe la oportunidad de aburrirse, y el
aburrimiento es fundamental para estimular la creatividad e imaginación, además
del aprendizaje por descubrimiento.
No nos damos cuenta de que es la misma sociedad la
que erosiona la maravilla que implica la infancia, inclusive podemos mencionar
que algunos psicólogos se refieren a este fenómeno como “la guerra contra la infancia”. Es para reflexionar el hecho de que
en las dos últimas décadas, los niños
han perdido una media de 12 horas semanales de tiempo libre. Se ha demostrado
que los niños que juegan deportes bien estructurados, se convierten en adultos
menos creativos, mientras que los niños que han jugado libre terminan siendo
todo lo contrario. Inclusive, los psicólogos determinan que la forma actual de
jugar de los niños, termina generando depresión y ansiedad, no sólo se debe al
juego sino también a la falta de tiempo.
Infancia simplificada
Cualquier padre que desee proteger a sus hijos,
debe decir ¨no¨ a absurdas pautas de
la sociedad. Debemos dejar que los niños
sean niños y proteger su equilibrio mental y emocional, educando en la
simplicidad. Para hacerlo posible es necesario:
-No llenarlos de actividades extraescolares que
siendo honestos no le serán de mucha utilidad en la vida.
-Darles la oportunidad de que jueguen libremente, ya
sea con otros niños o con juguetes que puedan estimular su creatividad.
-Pasar tiempo de calidad con ellos.
-Crear un espacio de tranquilidad en sus vidas
donde puedan refugiarse del caos cotidiano y aliviar el estrés.
-Asegurarse de que duermen sus horas necesarias y
descansan.
- Controlar la información que tienen al alcance y verificar que sea adecuada a su edad. (Uso racional de la tecnología)
- Controlar la información que tienen al alcance y verificar que sea adecuada a su edad. (Uso racional de la tecnología)
-Simplificar su entorno, nada de excesos, realmente
no los necesitan.
-Permitirles que sean niños y nada más.
Los niños tienen toda la vida por delante para ser adultos, no quieras adelantar sus etapas o hacerlos madurar cuando aún no están preparados, ¡déjalos vivir! Y déjalos que sean niños y disfruten de su infancia.
Los niños tienen toda la vida por delante para ser adultos, no quieras adelantar sus etapas o hacerlos madurar cuando aún no están preparados, ¡déjalos vivir! Y déjalos que sean niños y disfruten de su infancia.
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compartir esta valiosa información con todos los papás, les podría ser muy útil.
:)
Fuentes:
Bowers, M. T. et. Al. (2014) Assessing the Relationship Between Youth Sport Participation Settings and Creativity in Adulthood. Creativity Research Journal; 26(3): 314-327.
Payne, K.J. (2009). Simplicity Parenting. New York: Ballantine Books.
Los 4 excesos de la educación moderna que trastornan a los niños
Reviewed by Samantha Olivares
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16:50:00
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